El peor castigo: 2. Solo fuiste una aventura, Emma
Llamadas y mensajes de textos sin contestar.
Emma había estado tratando de contactarlo durante los últimos días y Matías solo podía pensar en lo idiota que había sido a lo largo de ese año.
— Señor, el jet está listo. Despegamos en dos horas — Santiago Torres, su secretario privado y jefe de escoltas, lo sacó de sus cavilaciones. Pero no respondió — ¿Señor?
— ¿Qué? — contestó de mala gana, pues en serio estaba que ni el sol lo calentaba.
— También me informan de recepción que… la señorita Emma e