Matías fue el primero en despertar, y cuando lo hizo, notó que Emma estaba recostada sobre su hombro y sus manos se encontraban firmemente entrelazadas a las del otro.
¿Qué carajos? Pensó, irritado consigo. Debía poner fin a esa clase de situaciones cuanto antes o…
Alzó el rostro, y para todavía mayor sorpresa, sus hombres los observaban con incredulidad y asombro. Todos buscaron en qué entretenerse cuando Matías los atravesó con la mirada.
Se incorporó con cuidado de no despertar a Emma y tomó