20. Un hombre visita a Amelia y el pequeño Cristóbal tiene un accidente
La mañana siguiente, a primera hora del día, la alarma de Amelia sonó.
Suspiró con nerviosismo al descubrir que día era.
Mensualmente, acudía al hospital para tener información sobre cómo iba su proceso de espera para un nuevo corazón, así que se alistó en menos de nada y avisó a Brazilia que saldría a atender un asunto personal.
Cuando llegó, lo hizo sin mayor esperanza, pues sabía con lo que se encontraría. Todo seguía igual. No había ningún donante, y si lo hubiera, ella seguiría en espera.
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