Sumidos en las responsabilidades que les fueron impuestas. Abner y Calisto hacían malabares para alargar lo más posible el poco tiempo que tenían juntos y no dejar que todas esas dificultades que los rodeaban estropearan su relación.
Gala Barbaren, la abuela de Abner, demandó su atención las 24 horas del día, mientras que Calisto fue atiborrada de trabajo, por lo que tenía que pasar encerrada en un cuartucho junto a los menesteres de limpieza dentro del edificio de BBN, ni siquiera le permitier