Abner no bromeaba cuando aseguró que no le pondría a Calisto nada fácil el camino para hablar con él, ya había pasado una semana y la joven no había podido acercarse ni siquiera él, esté siempre encontraba un pretexto para escaparse.
— Me está bloqueando —exclamó con frustración.
— Es un tipo muy ocupado — alegó Dara.
— Puedo soportar cualquier cosa; pero que tú lo defiendas, definitivamente no es una de ellas — rebatió su amiga.
— No lo defiendo, me doy cuenta por Ilan que apenas y tiene tiemp