Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 20: Un colado.
Leonor decidió irse a la casa de la playa con su padre, aunque se sentía triste. El ambiente la tranquilizaba, escuchar el ruido de las olas, y percibir en su rostro, la suave brisa marina le daba un poco de la paz que estaba buscando.
No había querido seguir pensando en lo sucedido, había bloqueado todo lo relacionado con ese incidente.
Ya tenía dos días allí, estaba jugando con su perro en la orilla de la playa, cuando vio llegar un carro, frunció el ceño, porque hasta dónde sabía nadie con