Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 19: Deseos de volver a verla.
El olor estéril del hospital llenó las fosas nasales de Leonor mientras la conciencia volvía a su cansada mente. Unos tubos serpenteaban por su brazo y un líquido transparente le devolvía lentamente la vida a través de sus venas.
Su padre estaba sentado junto a la cama, con las manos entrelazadas en una oración silenciosa y los ojos clavados en su figura inmóvil.
Ella se agitó, cuando sus párpados se abrieron, revelando unos ojos de color verde que inmediatamente encontraron la figura ansiosa