Capítulo 84: De salvadores a secuestradores.
Inmediatamente, Claudia se arrodilló frente a él, tomando sus pequeñas manos entre las suyas y con ojos colmados de determinación le preguntó
—¿Y tú querrías venir con nosotros?
El pequeño Óscar la miró con confusión, pero también con una pizca de esperanza.
—¿Para siempre? —Con voz temblorosa, inquirió.
Claudia asintió fervientemente, un gesto que hizo que las lágrimas amenazaran nuevamente con desbordarse.
Andrew los escuchó y se preocupó.
—Mi amor, no podemos hacer eso, nos acusarían de sec