CAPÍTULO 8. Una advertencia peligrosa
CAPÍTULO 8. Una advertencia peligrosa
Lauren sentía la sangre latiéndole en las sienes.
El hombre frente a ella estaba en el tope de la cadena alimenticia, podía adivinarlo solo por el traje a medida, los modales impecables y el maldito Rolex de edición limitada en su muñeca. La pregunta era: ¿Qué hacía un superdepredador como él en un tanque de pececitos?
—Mark —declaró con voz ronca y ella pasó saliva.
—Lauren.
Ninguno dijo su apellido, como si el anonimato estuviera implícito.
—¿Siempre habl