CAPÍTULO 15. Distancia profesional
Lauren sintió que perdía el color. ¡Le había mandado aquello al Jefe Supremo, el señor Ellison, con palabrotas incluidas!
Y sobre todo sin saber que un día antes, la sala de juntas de ECG Global estaba llena y en silencio expectante. La mesa de vidrio ocupaba casi todo el espacio, rodeada por hombres y mujeres con trajes impecables y tabletas abiertas.
Mark ocupaba la cabecera con los codos apoyados en la mesa, escuchando sin demasiada paciencia los reportes que iban pasando de boca en boca. Je