Mundo ficciónIniciar sesiónMARCOS SAAVEDRA
En cuanto llegué a casa me desconcertó que Katia no fuera la primera en recibirme, en cambio Samuel llegó corriendo y se abrazó a mis piernas con emoción. —¡Llegaste! ¿Vamos a jugar? —preguntó antes de que lo tomara en brazos.
—¿Ya cenaste? —Alboroté sus cabellos negros haci&eacu







