Mundo ficciónIniciar sesiónKATIA VEGA
Durante la cena, no podía dejar de ver a Emilia, riendo y jugueteando con Arturo que parecía haberse convertido en su mejor amigo, además, la abuela estaba encantada con ella y no dejaba de consentirla con las uvas más dulces del viñedo.
—Deberías de decirles… —dijo Rosa sentada a mi lado, persiguiendo los guisantes







