Mundo ficciónIniciar sesiónKATIA VEGA
Mi corazón dejó de latir y mi alma se escondió en el fondo de mi pecho. Esperaba lo peor. Marcos se plantó delante de nosotros, luciendo esa mirada gélida y asesina. Vio al de seguridad con las mandíbulas apretadas y esa actitud altanera. Sin decir ni una sola palabra logró que el hombre relajara su agarre y retrocediera.
&mdas







