Mundo de ficçãoIniciar sessãoARTURO VEGA
Su dolor me estaba carcomiendo el alma, me sentía capaz de arrancarme el corazón y entregárselo con tal de verla feliz. Tomé su rostro entre mis manos y besé sus mejillas con ternura y repetidas veces hasta que su llanto comenzó a ceder.
—No llores que me partes el corazón… —supliqué acariciando con dulzura







