Mundo ficciónIniciar sesiónLISA GALINDO
—Mientras el señor Saavedra mandaba a su familia a Italia; porque si… sé muy bien donde están, por si necesito sacarle el corazón a la señora Saavedra para que el valiente señor Saavedra no se ponga intenso, mandé a mis hombres por Arturo Vega. Tranquila, se resistió, luchó mucho, pero… al final… por fin me deshice de él.







