Mundo ficciónIniciar sesiónLISA GALINDO
En cuanto el procedimiento terminó y pude recuperarme de esa etapa de alucinaciones, dolor y sopor, no esperé a que los doctores vinieran a darme de alta. Me quité la bata y busqué mi ropa en el clóset.
De pronto giré la cabeza para ver mi reflejó en el espejo detrás de mí, mi espalda ya no parecía deform







