UGPEM. CAPÍTULO 14. Una chica preparada
UGPEM. CAPÍTULO 14. Una chica preparada
Lian no tenía idea de por qué aquella mano pequeña y firme dentro de la manaza del alemán le molestaba tanto, o el hecho de que la besara simplemente en los nudillos iba a ponerlo más rojo que un tomate; pero cuando por fin todos se fueron, él apretó el botón del intercomunicador como si fuera el detonador de una bomba:
—¡Max! —gritó—. ¡Ven acá de inmediato!
Pero a Maxine Jhonson no la amenazaban ni los truenos, menos la iba a amenazar él.
—¿Sí, señor Gri