CAPÍTULO 58. Entusiasmo sexual
CAPÍTULO 58. Entusiasmo sexual
Scott sentía que se le erizaba la piel cada vez que la puerta de aquella sala se abría, pero la gente entraba y salía y a él no le decían nada.
Finalmente la doctora salió y él se apresuró a alcanzarla. La mujer solo le hizo un gesto para que la siguiera y Scott entró a su consultorio privado detrás de ella.
—¡He estado a cinco minutos, a cinco minutos, señor Scott, de llamar a la policía! ¡Pero su esposa insistió en que lo que sea que le hizo fue consentido! —lo