CAPÍTULO 59. En el corazón no se manda
CAPÍTULO 59. En el corazón no se manda
—¡Sí es ella! ¡Claro que es ella, estúpido! ¡Y claro que sobrevivió! —gritaba Claudette en su lujoso departamento en el centro de la ciudad—. ¡Alejandra no se murió!
Alberto se mesaba los cabellos con impotencia.
—¡Pero es que el auto explotó! ¡Debería estar muerta!
—¡Pero no lo está! ¿¡Y se casó nada menos que con Scott Hamilton!? ¡Alberto, nuestro dinero está en manos de ese hombre, toda nuestra fortuna está invertida en sus empresas. ¿Y si decide sacarn