CAPÍTULO 35. ¡Tú a mí no me dices qué hacer!
CAPÍTULO 35. ¡Tú a mí no me dices qué hacer!
—¿Estás bien? —susurró Scott con el corazón desbocado mientras le quitaba el velcro de las muñecas. Aquella mujer probablemente ni supiera lo hermosa que era.
Alexa asintió, pero la verdad era que apenas podía mantener los ojos abiertos. Solo sintió que la cubrían completamente con una manta y la levantaban un par de brazos fuertes mientras el mundo se convertía en un lugar pacífico y agradable.
—¿Puede llevarnos el desayuno a la habitación, por favo