—¡La persona responsable del estado en el que se encuentra Laura en este momento... no es otra que mi supuesta futura esposa, Jenny!
Stephen hizo aquel anuncio de repente mientras se giraba para mirarla.
—¿Eh?
Jenny murmuró con la boca entreabierta, adoptando de inmediato una expresión de absoluta inocencia.
Intentaba comprender por qué él la estaba acusando.
¿Cómo era posible que lo supiera? No podía ser. ¿Cómo se había enterado? Era imposible que hubiera descubierto la verdad.
Las palabras de