Kamill cierra los puños y los ojos con fuerza ante la atenta mirada de su madre, que se mantiene en silencio observando el dolor de su hijo, por un momento la mujer tiembla, pero logra contenerse, era evidente que Kamill estaba empezando a destruirse, entonces abre los ojos fijando aquellos ojos verdes en su madre, era una mirada retadora, asesina e incluso violenta, si el chico fuera una criatura sobrenatural destrozaría allí mismo a la mujer que le ha dado la vida con tan solo aquella mirada,