Se habían separado mínimamente, Kamill acaricia el rostro de Lilith suavemente y aquel tacto provoca muchas sensaciones en el cuerpo de la castaña —. No seas muy ruda, sé que estuviste allí y…
— Solo estaba recorriendo la casa, no espere que estuvieran allí, así que no intentes decir nada —. Responde Lilith al mismo tiempo en que su teléfono suena anunciando la llegada de una notificación, la joven se aleja del chico de ojos verdes para revisar el contenido de la notificación que por supuesto