Los recuerdos de las noches en prisión en aquella celda pasando frío hambre torturas habían marcado una pauta importante en Kamill Becker, entonces el chico detiene su mirada fijamente en el rostro de la mujer que lo trajo al mundo.
Marta estaba de pie, imponente, con la mirada fija en Kamill, quien permanecía frente a ella, firme, como si la fuerza de su resolución fuese un escudo impenetrable. La tensión entre ambos era palpable, como un cuchillo que cortaba el aire en silencio volviendo pequ