Cuando el reloj marca que son las 5 de la mañana Kamill sé va a su habitación y allí se percata de que las molestas no están, sus ojos verdes analizan toda la habitación, el chico niega con la cabeza dándose cuenta de que Lilith no iba a volver, sus facciones se endurecen mientras se agarra del cabello sentándose en la cama, se lleva el rostro entre las manos mordiéndose los labios mientras la frustración se apodera de él, pero el sonido de su teléfono lo saca de sus pensamientos al ver el iden