Para un hombre que solo quiere la felicidad de su chica estos actos valen la pena, Kamill veía como Lilith mantenía los ojos cerrados en calma, sus mejillas estaban rojas, pero era por la temperatura, el chico quería darle un mordisco a los cachetes de Lilith, la castaña siente la mirada avasallante puesta en ella logrando que habrá los ojos, encontrándose con los ojos esmeraldas de Kamill, ambos quedaron mirándose sin decir ninguna palabra, con una pequeña sonrisa de por medio, entonces Lilith