Barbará estaba terminando de escribir el informe cuando alguien colocó una taza de café sobre la mesa. Ella se detuvo y levantó la mirada, encontrándose con Hans.
—¿Cómo te fue en la cirugía? —preguntó, llevando su propio café a sus labios mientras examinaba el resto de la cafetería.
Barbara se dejó caer sobre el respaldo, quitándose el gorro quirúrgico, aceptando el café que Hans le había dado.
—Estoy bien —aclara, sabiendo de antemano lo que Hans estaba preguntando realmente.
Hans tomó