Bastián
Los últimos rayos del sol desaparecieron en el horizonte. La brisa nocturna no hizo más que enfriar el ambiente. Bajo la mirada hacía Liam quien estaba en el asiento de atrás jugando con una esfera blanquecina que rodaba en sus piernitas.
Barbara se había mantenido en silencio. Diría que estaba dormida pero parecía imposible considerando su nivel de alerta. Sus cejas se crispaban al escuchar un sonido demasiado alto o repentino. Tamborileaba el reposadero de la ventana con sus dedos