-XXXVII-

A la mañana siguiente, el cuerpo seco de Gerrick fue retirado y enterrado.

La condena seguiría hasta estando muerto.

El quemar al difunto significaba purificar el alma y el maldito no la limpiaría nunca.

Unos golpes en la puerta despertaron a Keerd e hicieron removerse a Daylhan.

-Mmmm, ¿Quién es?- bostezó.

-Sigue durmiendo- pidió Keerd besando la mejilla del castaño, abandonó el lecho conyugal, agarró unos calzones y tras ponérselos bajó las escaleras.

Al

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