Capítulo XXII

Sebastián.

Me quedo observando, como se va Daphne.

—Joder ahora que las cosas están de maravilla, viene Samantha a meter sus narices— Entro furioso, cuando veo a la estúpida de Samantha, la tomo del brazo y le digo:

—Que sea la última vez, que te atreves a ponerle una mano a Daphne, porque a la próxima te las verás conmigo— la suelto y ve voy, pero antes de salir me dice:

—Esto no se va a quedar así, tú y esa mosquita muerta, me la van a pagar.

Salgo, me monto en mi camioneta, y decido ir a bus
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP