Sebastián.
Me quedo observando, como se va Daphne.
—Joder ahora que las cosas están de maravilla, viene Samantha a meter sus narices— Entro furioso, cuando veo a la estúpida de Samantha, la tomo del brazo y le digo:
—Que sea la última vez, que te atreves a ponerle una mano a Daphne, porque a la próxima te las verás conmigo— la suelto y ve voy, pero antes de salir me dice:
—Esto no se va a quedar así, tú y esa mosquita muerta, me la van a pagar.
Salgo, me monto en mi camioneta, y decido ir a bus