Capítulo XXVIII.
Sebastián
Estamos en la casa se Diego, en una fiesta de despedida, ya que se irá a Nueva York a estudiar, estamos tomando en la sala, platicando, tengo en mis piernas a mi chica.
Suena una canción que le encanta a Daph se levanta, y me dice:
—Ven vamos a bailar—me levanto, y caminamos a la pista de baile, ella comienza a mover sus caderas, mi chica es una gran bailarina, como me encanta verla
—Te amo Sebastián, gracias por este año, a sido maravilloso.
—No, gracias a ti por darme la oportunida