Roma , un viaje al pasado.
Al abrir mis ojos al otro día Robert no está en la cama, dónde obvio pasamos la noche. Así que me levanto rápidamente y me voy al baño. Lavo de prisa mi cara y acomodo mi cabello. Entonces salgo a la cocina, ya que el olor a café me atrae. Cuando me estoy acercando lo veo untando panes. Sonrío al verlo como todo un amo de casa dedicado. Suspiro y él me sorprende dándose cuenta de mi presencia. En seguida me sirve café. Entonces me abraza por la cintura atrayendo mi diminuto cuerpo a su imponen