La fiesta.
Sarah con insistencia de Karen compró un vestido negro , con un hombro descubierto y una abertura que según creyó Sarah era más modesto pero que ahora que está frente al espejo mira como la mitad de su muslo está descubierto. Su silueta asemeja las curvas de una guitarra y ella se empieza a sentir insegura. Karen le coloca el colgante con un pequeño cristal blanco colgando en su cuello y ella entonces decide llamar a recepción. Debe pedir a alguien que sea capaz de coser esa abertura un poco má