Nuevos Comienzos
Los días transcurrieron con una calma tensa en la mansión. La recuperación de Laura avanzaba notablemente, mostrando cada día más signos de vitalidad y alegría. Tania continuaba desempeñando su labor como enfermera, siguiendo meticulosamente las indicaciones de Guillermo, quien estaba decidido a no descuidar ni un instante la atención profesional de su hija. La mansión, antes envuelta en sombras y conflictos por la presencia de Natalia, ahora comenzaba a iluminarse con risas y