Capítulo 35. Marsella
Ximena se iba a la cama luego de disfrutar una cena exquisita después de mucho tiempo.
—Puedes dormir aquí—, dijo Gertrudis abriendo la puerta de una habitación perfectamente ordenada.
—Es perfecta. Gracias—, dijo Ximena entrando.
—Nunca perdí las esperanzas en ti, Ximena. Yo sabía que lograrías escapar de la mansión Lancer. Pero igual fue una gran sorpresa verte en mi puerta esta madrugada.
—También me alegra haber escapado, pero no puedo dejar de pensar en que Félix no tardará en reemplaz