137. Chantaje emocional
La tarde avanzó lentamente, como si el tiempo mismo hubiera sido deliberadamente ralentizado para que la tensión no estallara de golpe. Las cortinas de la habitación del hotel estaban a medio cerrar, dejando una línea oblicua de luz sobre el suelo. Ethan dormía en la cama, su cuaderno de dibujo aún abierto sobre el pecho, los lápices de colores esparcidos junto a la almohada.
Emma estaba sentada en una silla junto a la ventana. Sus brazos rodeaban sus rodillas, la mirada vacía mientras contempl