—Hombre en silla de ruedas, ¿es aquí donde se lleva a cabo la otra fiesta? — se voltearon a ver a Liam, detrás de él venían Gustav y Ashley. Christian cerró los ojos y resopló, su noche empeoraba a cada paso. —¿Qué, es que no ibais a invitarnos?
Los alcanzaron.
—Erick estaba por entrar—dijo Charlotte.
—Erick, tenemos que hablar—avisó Gustav.
Christian lo miró a él y luego miró a su acompañante, Ashley.
—Está bien—se resignó. —Hablemos.
—Así que no entrarás todavía—comentó su tía—Está bien, los