―Lo siento mucho―murmuró Karen apoyada contra el pecho de Christian mientras éste le acariciaba el brazo.
―¿Por qué te estás disculpando?
―Es por culpa mía que esté pasando todo esto. Tus padres nunca me aceptaron, y porque decidí estar contigo es por lo que tu familia está destrozada.
Christian la separó incrédulo por lo que estaba escuchando, la miró, estaba llorando.
―Creo que ya te dije que debías dejar ya de disculparte. Nada de lo que ha sucedido hasta ahora es culpa tuya, mis padres y yo