Avanzó rápido, llegó hacia las escaleras y mientras se bajaba por ellas lo buscó con la mirada, pero no lo veía, así que se acercó al mostrador donde estaban las chicas para preguntarlas por él.
—Estuvo un rato aquí con nosotras, pero llegó Xavier y se lo llevó a su sala de pediatría, —contestó Alexia —dijo que te lo dijéramos.
—¿De verdad estáis saliendo? —preguntó la otra—Qué afortunada eres—reconoció soltando un sonoro suspiro.
—Iré a buscarlo. Gracias—dijo despidiéndose.
Decidió tomar el as