CAPÍTULO 66
Marck asintió ante las palabras de su amigo, aspiró una gran bocanada de aire y luego de exhalar le dijo:
–Lo sé –admitió su amigo, sin apartar la vista de los controles–. Pero la parte más importante es que la “cerradura” y la “llave” están juntas de nuevo. Y Quimera... Quimera ya no es propiedad de nadie.
Lía se acercó a Noah y a Ava, tomando sus manos. Miró en la dirección donde se ubicaba el Castillo del Halcón y dijo:
–Ahora el color es blanco de silencio y paz. Juntos hemos vu