CAPÍTULO 60
Noah lo observó con el ceño fruncido antes de exponerle:
–Estamos de vacaciones, Thorne –Noah mostraba voz firme, aunque sus dedos apretaban el asa de su maleta hasta poner sus nudillos blancos–. Y todavía no entiendo su preocupación por nuestro viaje, tampoco cómo sabe quiénes somos, acaso… ¿nos están siguiendo?
–Es solo un consejo amistoso: si cruzan esa puerta y continúa su investigación correría un riesgo innecesario –advirtió Thorne fríamente–. Hay "deudas" de su cuñado y herma