54. Capítulo: "Adicta a Tus Labios"
La cena estuvo bien.
A Ismaíl ya no se le daba tan fatal la cocina, claro que me dejó lo más difícil a mí. Pero eran esos momentos los que se hacían inigualables, y a nosotros nos unía, instantes solo suyos y míos, de nadie más. Al final se encargó de lavar los trastes; Isaac le ayudó. Por mi parte, llevé a Lizzy a la cama quedándome con ella un rato, porque no me podía negar a su dulce petición de que le leyera un cuento. Sin más, busqué en internet uno interesante, de los que tenía en casa e