53. Capítulo: "Ni Suerte, Ni Casualidad"
El interior de la enorme casa rústica, era un sitio acogedor también. Un lugar alegre, pintoresco, lleno de calidez absoluta. Se sentía bien pasearse por cada centímetro, o quedarse en el porche respirando la brisa marítima. Me hechizaba la isla, el momento, los días que pasaban sin nubes grises.
Y no, no era una satisfacción transitoria, lo nuestro ya no venía viendo tropiezos.
Empiné el contenido del vaso a mis labios, bebiendo de un sorbo lo que quedaba del refrescante zumo de limón. Los n