4. Capítulo: La Pequeña Sobrina Del Millonario
Sin palabras, recordaba el baño de su antigua recámara como un diminuto espacio con una vieja ducha, un retrete y el lavamanos. Contempló las puertas de la ducha que eran transparentes, sin marco, con varios cabezales de lujo. Él le explicó conciso, que aquellos tres cabezales proporcionaban corrientes de agua relajantes. Le asintió con una tímida sonrisa. Continuó diciéndole que si prefería darse un baño, podía disfrutar de uno espumoso en la bañera. Siguió recorriendo el ostentoso lugar; váte