29. Capítulo: "Celos Flameando"
—No quiero que te vayas.
—Vendré pronto, Isaac.
—¿Por qué no te quedas a cenar con nosotros? —le inquirió con ojitos de cachorrito, ya su labio inferior sobresalía.
—Le prometí a Lizzy que hoy cenaría con ella, pero estaré encantado otro día, hijo.
—No quiero que sea otro día, papá. —refunfuñó.
—Por favor, Isaac, no seas grosero —lo regañé acercándome a él —. Papá volverá, ahora debe irse.
Bufó.
—¿No puedo irme con él? Solo será esta noche, mamá —inquirió juntando sus palmas a modo de ru