26. Capítulo: "Ser La Mitad"
Partí de ahí, con el resabio clavado en mi boca. Eso me pasaba por confiar en lobos disfrazados de oveja; subí a mi auto furibunda. Conduje sumida en lo sucedido. Traté de calmarme, de no perder la cabeza por el peligroso hecho de que Valentina dijera todo. Después de un largo rato batallando, conseguí estar tranquila. Aproveché de pasar por mi pequeño, avisándole antes a Kelly que se hizo disponible para recogerlo que ya había ido por él, se subió muy animoso al puesto de copiloto.
Me contó de