Renne
Las dos chicas luego de decir que habían venido por órdenes de Santiago, me guiaron al baño y me bañaron. Durante todo el proceso me sentí incomoda y por más que les dije que yo podría hacerlo, no cedieron y me siguieron bañando.
Luego de ello, me secaron y me envolvieron en una bata de baño, para luego sentarme frente al espejo y empezar me a peinar y maquillar.
Me sentía como una inútil, nunca me ha gustado que hagan las cosas por mí, y mucho menos algo como esto. Pero, a pesar de mis p