Renne se encontraba de nuevo en su habitación, ya llevaba tres días que no salía de ella, pues Oliver aún no regresaba, así que los señores Beker no la necesitaban fuera de la habitación.
Estos últimos días, su única compañía era Lizz y Rosi, (la otra chica que le asignaron), se habían convertido en su único método de entretenimiento y la única manera para no caer ante sus instintos.
Desde hace unos quince minutos, tenía una charla tejida con ellas dos, ellas le estaban contado una de sus tanta