POV de NINA
Desde el balcón de la biblioteca, observaba a Mateo correr entre las columnas de mármol. No estaba solo. Zayd estaba con él, agachado a su altura, con una paciencia que me resultaba tan reconfortante como dolorosa.
Zayd sostenía una túnica infantil, una djellaba de lino blanco con bordados en hilo de seda azul. Mateo reía, esa risa cristalina yang selalu menjadi obat bagiku, namun saat ini terasa seperti sembilu karena aku tahu siapa yang sedang mengawasi dari kegelapan koridor di