POV de NINA
Me ajusté los guantes de cuero, sintiendo su mirada clavada en mi nuca como un estigma.
Zayd apareció en el patio, impecable. A su lado, un semental árabe negro relinchaba, impaciente.
—Espero que hayas dormido bien, Nina —dijo Zayd, acercándose para besar mi mano.
—Como una reina, Zayd —respondí, elevando la voz para que Jose, que esperaba junto a los establos, escuchara cada sílaba.
Jose salió de las sombras escoltado por dos guardias. El "caballo" que le habían asignado era una y